[Cap 1] Spice and Wolf



 Capitulo 1

"¿Éste es el último?"

"Mmm, esto hacen exactamente...... 70 pieles. Gracias por hacer negocios conmigo."

"¡Eh!, ni lo mencione, de hecho es usted a quien debería agradecérselo. Sr. Lawrence, usted es la única persona dispuesta a llegar hasta estas montañas, es una gran ayuda."

"Sin embargo, por esta razón pude conseguir pieles de tal calidad. Volveré otra vez."

Concluyendo la conversación, ya habían pasado aproximadamente 5 horas desde que se marchó del pueblo de la montaña. Habiendo salido inmediatamente después de la salida  del amanecer, ya era mediodía cuando bajó y llegó a las llanuras.

Hacía buen tiempo, y no soplaba nada de viento. Era un día esplendido para un paseo por las llanuras sobre una carreta tirada por un caballo. Anteriormente había pensado que el invierno se estaba acercando por el frío que había estado haciendo, pero ahora no sentía la más leve brisa. Lawrence, un comerciante independiente que había estado viajando sin compañía por los últimos 7 años y que cumpliría los 25 este año, soltó un relajado bostezo sobre el asiento del conductor.

La vasta extensión de la llanura se extendía hasta donde alcanzaba la vista ya que no había ni árboles ni arbustos, por lo que era posible observar un extenso paisaje. Lo único  al alcance de la vista, era un monasterio construido hacía unos años. Quizás era algún joven aristócrata quien guiaba el proyecto del edificio, a  pesar de ser  sobre tierras remotas, esto no era un edificio cualquiera, era increíble; el trabajo en piedra era magnífico y las puertas fueron delicadamente construidas en hierro. Aproximadamente 20 monjes vivían en el monasterio, servidos por un similar número de sirvientes varones. Cuando la construcción del monasterio empezó, Lawrence anticipó inteligentemente la llegada de  un  nuevo  patrón. Pero, lamentablemente, el monasterio no realizaba tratos con comerciantes. Por el contrario, tenía su propio acceso a bienes y materiales, por lo que las esperanzas de Lawrence de desvanecieron. Pero aún cuando sus esperanzas se fueron por el desagüe, la vida de un monje no era del  todo lujosa, tenían incluso que ayudar en los campos: incluso  si quisieran comerciar, las ganancias que obtendría serían escasas. No sólo eso, podrían obligar a uno a donar, o esquivar el pago de sus cuentas. Desde un punto de vista puramente comercial, los monjes eran peor que ladrones. Sin embargo, siempre  y cuando  se pudiera hacer negocios con ellos, se obtendrían ciertos beneficios.

Gracias a esto, Lawrence aun miraba de mala gana el monasterio, pero de repente estrechó su mirada.





Alguien lo saludaba desde el monasterio. "¿Qué ocurre?"
La persona no parecía un  sirviente, ya que éstos llevan ropa de trabajo marrón oscuro, y  esta persona llevaba lo que parecía un ropaje gris. Aunque era molesto tener que caminar hasta el monasterio, ignorar esto podría traer problemas más adelante. Sin alternativa, Lawrence dirigió su caballo hacia el monasterio. Más adelante, la persona que agitaba sus brazos se dio cuenta que Lawrence se dirigía hacia él, por lo que dejó de moverlos, pero     sin mostrar intención alguna de acercarse a Lawrence. Parecía que tan sólo esperaría hasta que Lawrence llegara al monasterio. Ya era una costumbre de la Iglesia mostrar esa actitud pomposa, y Lawrence no se enfadaría por algo tan pequeño como esto. Sin embargo, mientras se acercaba gradualmente al monasterio, Lawrence consiguió ver bien al hombre,  y no pudo evitar abrir su boca:

"¿......Un Caballero?"

¿Como podía un caballero aparecer en un lugar como éste?, pensó Lawrence. Pero mientras se acercaba se dio cuenta de que en verdad era un caballero, y la ropa grisácea era de hecho una armadura plateada.

"¿Quién viene ahí?"

El caballero gritó ya que la distancia entre ellos aun era relativamente grande como para conversar normalmente. La forma en la que habló era como si todo el mundo debiera conocerlo, incluso antes de que se presentara.

"Soy Lawrence, un vendedor ambulante, ¿puedo ayudarle en algo?"

El monasterio estaba ahora frente a sus ojos, y Lawrence podía contar  a  los  pocos  sirvientes que podían verse trabajando en los campos que se extendían hacia el sur.
Lawrence se dio cuenta de que no había solamente un caballero. Otro montaba guardia al otro lado del monasterio.

"¿Un vendedor ambulante? El camino del que vienes no conduce a ningún pueblo  o  ciudad. "

El caballero groseramente saco pecho mientras lo decía, como para mostrar la cruz carmesí grabada sobre el pecho de su armadura.




Sin embargo, la capa que cubría sus hombros era del mismo color gris, indicando esto que era un caballero de bajo rango. Su corto pelo rubio parecía como si  hubiese sido cortado hace poco. Tal vez acababa de convertirse en un caballero, por eso mostraba tal arrogancia.

Cuando se trata con esta gente, uno tiene que estar tranquilo y calmado, para evitar que se dejen llevar por sus impulsos repentinamente. Lawrence no contestó inmediatamente, en cambio saco una bolsa de cuero de un bolsillo de su pecho, y tranquilamente desató la cuerda que la ataba, revelando unas gotas de miel1 dentro. Lawrence sacó una y la puso en su boca, y sostuvo la bolsa hacia el caballero.

"¿Quieres una?" “Er......"
Aunque el caballero dudó al principio, termino por no resistirse a la  tentación  de  los dulces. Pero, para mantener su orgullo como caballero, tardó un buen rato en asentir y alargar su mano para coger la gota.

“A medio día de viaje, en dirección este, hay un pequeño pueblo en las montañas. Fui allí     a vender sal, y regreso usando este camino."

“Ya veo. Pero parece que aun lleva algo de carga, ¿también es sal?" “No, son pieles. Mire."
Mientras hablaba, Lawrence levantó la cubierta que cubría su carro. Eran unas pieles de leopardo hermosísimas. Juzgando el sueldo que el caballero recibe, no sería difícil de creer que con las ganancias de un año aun no pudiera comprar esas pieles.

"Ah, ¿y qué es esto?"

“Ah, esto es trigo que los aldeanos de las montañas me dieron."

El trigo fue cultivado en el pueblo donde Lawrence había ido a vender la sal, y estaba colocado al lado del montón de pieles. El trigo era resistente tanto al frío como a  los insectos. En vista del invierno intenso que sufrió el noroeste el año pasado, Lawrence tenía planeado viajar allí para vender el trigo.

"Hmm. Muy bien, puedes irte."




1 NdT: Gotas de miel, posiblemente se refieran a algún tipo de caramelo.




Llamándome así, y ahora simplemente despidiéndome de esta forma, si  dijera obedientemente  "sí",  no se me podría llamar comerciante nunca más. Lawrence se giró de cara al caballero, y mitad intencionadamente, mitad involuntariamente, saco la bolsa de cuero de antes.

"¿Pasó algo? Uno normalmente no vería caballeros por esta zona, ¿verdad?"

Tal vez, el joven caballero se sintió incómodo al ser interrogado ya que se formaron unas pequeñas arrugas alrededor de sus cejas. Viendo la bolsa de cuero en la  mano  de  Lawrence, las arrugas en el rostro del caballero se hicieron mayores.
Parecía que el caballero había cedido. Lawrence desató la cuerda, y sacó otra gota, dándosela al caballero.

“Mmm...... Están muy buenas, te agradezco que me las hayas dado."

El caballero era razonable. Una sonrisa de vendedor apareció sobre la cara de Lawrence, y mostrando señal de gratitud, se inclino ante el caballero.

“Hay noticias de un festival pagano que está por comenzar por esta zona, es por eso por lo que me han pedido que proteja este lugar. ¿Sabes algo de esto?"

En este momento, si en su cara tuviera una expresión de decepción, su actuación sería peor que la de un niño de tercer grado. Lawrence pretendió pensar un rato, luego contesto con  un "No sé”. En realidad, Lawrence mentía, pero claro, no era como si el caballero dijese la verdad, así que Lawrence no se sintió obligado a hacer lo mismo.

"Es de esperarse, organizan estos rituales en secreto por estas zonas rurales. Esos paganos son tan cobardes."

Aunque fuera divertido el ver como el caballero había dicho frases incorrectas, Lawrence por supuesto se calló esto, y después de expresar que estaba de acuerdo con lo que el caballero había dicho, le comentó que tenía que marcharse.

El caballero asintió con su cabeza, y agradeció a Lawrence otra vez por las gotas de miel.  Era obvio que realmente le gustaron los caramelos. Para  un caballero de bajo  rango como él, toda la paga iría en la compra del equipo y gastos de viaje. De hecho, sus vidas son más inferiores que la de un aprendiz de zapatero. Debieron haber pasado  años  desde  que probó algún caramelo.

Aún así, Lawrence no tenía intención de darle más, después de todo, los caramelos no fueron baratos.

"Un festival pagano......buena suposición."




Lawrence murmuraba las palabras del caballero después de haber salido del monasterio, y sonreía amargamente

Lawrence sabía de lo que hablaba el caballero. De hecho, sólo los locales sabrían sobre ello. Esto no era para nada un festival pagano. Además, los paganos estaban presentes mucho más al norte y al este.

El festival que estaba a punto de  llevarse a cabo por esta zona, era uno que se celebraba    por todas partes, era para celebrar la cosecha del trigo y rezar para una producción rica en  el futuro. Por lo que no requerían caballeros en esta zona. Sin embargo, los festivales aquí eran más grandes y magníficos que los demás, tal vez por esto la gente del  monasterio  había mandado un informe a la iglesia de la ciudad en busca de ayuda. Tal vez, ellos actuaban de manera tan cuidadosa sobre el asunto, porque este lugar nunca estuvo en el mapa de la iglesia.

Además, las cosas comenzaron a calentarse recientemente entre el dogma de iglesia  y herejes (refiriéndose a las opiniones religiosas contrarias a la iglesia) por que la iglesia intentaba convertir a los paganos. Recientemente también se escuchó que existían fuertes debates en la ciudad entre los naturalistas y los teólogos, y que el público ya no obedecería incondicionalmente a la iglesia. Incluso si los ciudadanos no dijeran nada, estaba claro que todos pensaban que la autoridad solemne y absoluta de la iglesia  desaparecía gradualmente. De hecho, se decía que debido a que el Papa solicitó  a  reyes  de  varios países que le apoyaran con los gastos de reparación de la Gran Catedral, ya que había recibido menos impuestos de los esperados. Semejante cosa no habría pasado hace diez años.

Frente a esta adversidad, no era extraño que la iglesia presionara con tanta fuerza para recuperar su autoridad.

“No será fácil hacer negocios en cualquier parte a partir de ahora."

Con una risa amarga en su rostro, Lawrence puso otra gota de miel en su boca.


———





Para cuando Lawrence había llegado a los grandes campos de trigo, el cielo occidental era ya una sombra de oro más hermosa que la del trigo. Las sombras de los pájaros a lo lejos se dirigían apresuradamente a casa, y el croar de las ranas anunciaba su sueño inminente. Casi todos los campos de trigo habían sido cosechados, y el festival probablemente comenzaría en unos días. Si las cosas se apresuraban, este podría incluso comenzar pasado mañana.

Extendiéndose frente los ojos de Lawrence estaba Pasroe, el  pueblo  de  los  campos de trigos fértiles y producciones grandes. Una producción grande significaría que las vidas de los aldeanos también serían prósperas. Además, el Conde  Eirendott,  que era  responsable de la tierra, era conocido en la vecindad como un excéntrico. A pesar de su origen noble, él disfrutaba trabajando en los campos, y por lo tanto felizmente apoyó el festival. Cada año, durante el festival bebería y animaría, causando un gran espectáculo.

Sin embargo, Lawrence nunca había participado en el festival. Era una lástima que los forasteros no estuvieran invitados.

"¡¡Eh!! Ha sido un duro día de trabajo."

Lawrence llamó a los agricultores, que estaban en una esquina de los campos de trigo del pueblo; amontonando el trigo sobre una carreta. El trigo sobre la carreta era  muy abundante, y parecía que los que habían invertido en ello podrían soltar un suspiro de alivio.

"¿Huh?"

"¿Podrían decirme en donde podría encontrar a Yarei?"

"¡Ah! Yarei está en… ¿ve al grupo grande de gente reunida allí? Esos son los campos. El ha contratado a los jóvenes para que trabajen en el campo este año, porque son más débiles y lentos en lo básico. Este año, debería ser uno de los que están en ese campo el que se convierta en “Horo”.

Las caras bronceadas de los agricultores estaban llenas de sonrisas mientras lo decían, esa era una expresión que un vendedor nunca podría alcanzar, ya que sólo la gente sin intenciones ocultas podía mostrar una cara así, era una expresión que  un  comerciante nunca podía tener. Lawrence mostró su sonrisa de  negocios a los agricultores,  y después  de agradecérselo, dirigió su carro en la dirección de Yarei.

Como los agricultores habían dicho, había una gran cantidad de gente, y se oían gritos provenientes del medio del campo. Los gritos eran insultos dirigidos al último grupo para que se apuraran. Sin embargo, no regañaban al grupo por ser lento. La burla era solamente




una de las muchas cosas que pasaban como  parte del  festival. Lawrence lentamente  hizo su camino hacia el grupo, y con eso, comenzó a distinguir lo que decían.

"¡El lobo está aquí! ¡El lobo está aquí!" "¡Miren ahí! ¡Ahí es donde el lobo reposa!"
"¿Quién será? ¿Quién será? ¿Quién será el que atrape al lobo?"

Toda la gente gritaba, sus caras llenas de sonrisas les hacía parecer como si estuvieran ebrios. Incluso cuando Lawrence detuvo su carro detrás del muro de gente, no había ninguna persona que hubiese notado su presencia.

El dios de la cosecha tomaba la forma de un lobo. Lo que era dicho entre los aldeanos, era que residía dentro del último bulto de trigo que se cosechara,  y la leyenda decía  que el   dios poseería a quienquiera que cortara este último tallo.

"¡Este es el último bulto!"

"¡Ten cuidado de no exagerar el corte!"

"¡Si eres demasiado avaricioso, Horo se escapará!" "¿Quién es? ¿Quién es? ¿Quién atrapó el lobo?" "¡Es Yarei! ¡Yarei! ¡Yarei!"
Lawrence se bajó de su carreta, y miró a través del montón de gente, justo a tiempo para   ver a Yarei agarrar el último bulto de trigo. Su cara, ennegrecida con la  suciedad y  el  sudor, reveló una sonrisa. Después de cortar el ahora bulto cosechado de un limpio golpe,  lo elevó en el aire, y aulló hacia el cielo:

"Auuoooooooooooooooooo~" "¡Es Horo! ¡Es Horo! ¡Es Horo!"
"¡Horo el lobo ha aparecido! ¡Horo el lobo ha aparecido!" "¡Atrápenlo! ¡Atrápenlo rápido!"
"¡No dejen que escape! ¡Persíganlo!"

Yarei se escapó, y los hombres que habían estado gritando lo perseguían con ferocidad.




El dios de la cosecha, que ahora había poseído al hombre, intentaría escaparse hacia otros lugares. Por lo tanto todos debían atraparlo, asegurándose que seguiría viviendo en sus campos de trigo para el próximo año.

De hecho, nadie sabía si el dios de cosecha en realidad existía. Sin embargo, los habitantes de esta tierra habían continuado este ritual por muchos años.

Lawrence era un vendedor ambulante que había pasado por casi todas partes, y no situaba su fe en las enseñanzas de la Iglesia. Sin embargo, cuando se trataba de supersticiones, su nivel de creencia sobrepasaba a la de los agricultores. Después de  llegar tan  lejos  como para cruzar montañas para llegar a las ciudades a tiempo, sólo para ver que el precio de     las mercancías que llevaba había caído. No era extraño qué creyera tanto en estas supersticiones. Además, en cuanto a rituales paganos o que la Iglesia hiciese caso de estos fanáticos implicados en los rituales, a Lawrence no le importaba. Sin embargo, Lawrence encontró el acontecimiento de que Yarei se hubiera convertido en Horo un poco molesto. Antes de que el festival concluyera, Yarei sería encerrado en un almacén abastecido con alimento durante una semana entera, y no habría ninguna posibilidad de hablar con él.

"Olvídalo."

Lawrence suspiró, volvió a su carro y puso rumbo hacia la residencia del  alcalde  del pueblo.

Lawrence había querido charlar con Yarei sobre lo que había pasado en el monasterio durante el día mientras bebían. Pero si no convertía rápidamente sus pieles en dinero, no tendría bastante dinero para pagar los impuestos por las mercancías que llevaba para ser capaz de llegar a otros pueblos. Encima de eso, quería vender rápidamente el trigo que  había conseguido del pueblo en las montañas. Y por eso no podía esperar hasta que el festival terminara. Lawrence brevemente le contó al alcalde del pueblo,  que  estaba  ocupado con los preparativos del festival, sobre lo que había pasado ese  día,  y  tras rechazar la oferta de éste para que se pasara la noche, dejo el pueblo.

En el pasado, antes de que el actual Barón se encargara de estos campos, los impuestos habían causado que el valor del trigo se elevara más allá de lo que en el mercado se consideraba favorable. Lawrence había comprado un poco de trigo para hacer una vida pobre durante esa época. Lawrence no hizo esto para ganarse el favores con los aldeanos que viven aquí, sino simplemente porque no tenía la fuerza financiera para competir con otros comerciantes por comprar un trigo favorable y barato. Pero debido a esto, Yarei, el intermediario del pueblo, se sintió muy agradecido y endeudado con Lawrence.

El no ser capaz de beber con Yarei era lamentable, pero sin importar  lo  que pasara,  una  vez que Horo había hecho su aparición, los aldeanos ahuyentaban a todos los forasteros




hacia el punto culminante del festival. El ser tratado como un paria hizo a Lawrence, que estaba sentado solo en la carreta, sentir un sentimiento de soledad.

Lawrence masticó las verduras que le dieron los aldeanos, y se dirigió al oeste. Pasó por delante de  los alegres agricultores, que acababan de completar su trabajo en los campos y  se dirigían hacia el pueblo.

Una vez más, Lawrence comenzó su viaje solitario, no podía evitar sentir envidia de aquellos agricultores quienes tenían compañeros.


———





Lawrence, habiendo cumplido los 25 este año, era un mercader ambulante. Empezó su aprendizaje a los 12 años de un pariente que era comerciante, cuando cumplió los 18, continuó por su cuenta. Incluso siendo un mercader ambulante,  aún había lugares a  los  que Lawrence no había ido, y para él, los días que se seguían serian una prueba real para probar sus habilidades de comerciante. Lawrence tenia, como cualquier otro comerciante,   el sueño de con conseguir suficiente dinero como para poder abrir una tienda en la ciudad   y poder asentarse. De hecho, todavía tenía un largo camino por delante  para  que  este sueño se convirtiera en realidad. Si pudiera encontrarse con buenas oportunidades, quizás conseguir este sueño no sería tan complicado. Por desgracia, todas las oportunidades que había encontrado habían sido arrebatadas por comerciantes afamados.

Aún así, Lawrence todavía tenía que pagar sus deudas recorriendo caminos con su carro lleno de bienes. Incluso si tropezara con una buena oportunidad, no estaba al alcance de su mano el poder hacerse con ella. Para un mercader ambulante, una buena oportunidad era como la luna,  muy alta en los cielos,  pero inalcanzable. Lawrence levantó su cabeza, miró  al cielo, y suspiró a la luna llena. Sintió que estaba suspirando más que antes porque había acumulado resistencia a seguir adelante con esta vida tan dura, o porque sus negocios se estaban asentando cada vez más. Últimamente estaba pensando mucho  acerca  de cuestiones futuras, causando esto sus suspiros frecuentes.

En la mente de Lawrence, seguía pensando sobre los derechos de los acreedores y  las  fechas límites para los pagos que debía de cumplir, el siempre quería llegar desesperadamente a la siguiente ciudad. En ese momento, simplemente no había tiempo para pensar en esas cosas, de cualquier forma, habían vuelto a reaparecer en su mente.

Lawrence pensaba acerca de cada persona que había conocido en su viaje.

Pensaba en sus compañeros de negocios que había hecho cuando pasaba en ciudades concurridas, o los aldeanos que había encontrado cuando  compraba tierra, y  también en  las chicas en las que se había fijado mientras se alojaba en una posada esperando a que calmara una tormenta de nieve.

Eso implicaba que Lawrence anhelaba tener un compañero con más fuerza ahora.

Para un mercader ambulante que vivía en su carro durante todo el año, la necesidad de compañía era una 'enfermedad' ocupacional. Pero Lawrence había empezado a sentir esto recientemente, el siempre decía: "Esa clase de cosas nunca me pasaran a mí". Aún así, al estar solo con un caballo durante varios días seguidos, cualquiera pensaría que sería mejor  si el caballo fuera capaz de hablar.

Por esto, historias acerca de caballos que se convertían en humanos era algo que se escuchaba ocasionalmente en conversaciones entre mercaderes ambulantes. Al principio




Lawrence se lo había tomado a broma creyendo que eran una completa estupidez, pero inconscientemente comenzaba a creer que este tipo de cosas podían llegar a  ocurrir.  Cuando un joven mercader ambulante fuera a comprar un caballo, los vendedores entusiasmados le proponían que comprara una yegua,  para así  evitar  que el  comerciante se arrepintiera cuando el caballo se transformara en un ser humano.

Aunque intentaron persuadir  también a Lawrence, él no le dio  importancia a sus  palabras y compró un caballo fuerte y robusto.

Ese caballo todavía conservaba su vigor y dedicación, y continuaba sirviendo a Lawrence con todas sus fuerzas. Cada vez que Lawrence se perdía pensando que le gustaría que alguien le acompañara en su viaje, siempre se arrepentía de no haber escogido la yegua desde el primer momento. De todas formas, cada día el caballo estaría obligado a  cargar  con los pesados bienes, e incluso si realmente llegara a convertirse en un ser humano, no sería como en las historias, donde acabaría teniendo una relación con su maestro, o que usara alguna fuerza mística para traerle suerte a su amo.

Como mucho, pediría descansos y paga.

Pensando hasta este punto, Lawrence no podía evitar sentir que sería mejor si el caballo se quedara como un caballo y que los humanos en verdad eran egoístas. Lawrence sonrió amargamente, y suspiró porque él ya no podía soportarse más. Considerando que había llegado a la orilla de un río, Lawrence decidió acampar cerca de allí para pasar la noche. Incluso aunque los rayos de la luna llena iluminaban todo el camino, esto no aseguraría   que uno no se caería al río, y no era una situación que fácilmente fuese solucionada solamente diciendo "uh oh".

En lugar de eso, Lawrence probablemente terminaría por perder su vida; era mejor evitar esta situación cueste lo que cueste.

Lawrence apretó las riendas, indicando al caballo que parara. A estas alturas, el caballo también sintió que era  hora de descansar, y tomó dos o tres pasos de  su posición original,   y como si suspirara, sacudió la cabeza.

Primero, Lawrence alimentó al caballo con las verduras restantes, luego tomo la cubeta del compartimiento de mercancías, la llenó con agua del río y la dejo delante del  caballo. Viendo a su caballo felizmente beber el agua, Lawrence también bebió el agua que los aldeanos le habían proporcionado. Pero en realidad, lo que Lawrence quería beber no era agua, sino vino. Sin embargo, el beber vino cuando no hay una conversación de la cual formar parte, solo haría que uno se sintiera aun más solo. Más aun, él incluso bebería hasta el punto en que estaría completamente borracho, así que Lawrence decidió irse a dormir temprano.




Debido a que él ya había comido algunas verduras a lo largo del  camino, Lawrence  no  tenía tanta hambre. Así que mordió un pedazo de carne seca, y subido al carro.

Por lo general, Lawrence usaría la manta que cubría el carro como su lecho.  Pero  esta  noche había pieles en el carro, así que sería absurdo no usarlas como lecho. Aunque Lawrence sintiera que las pieles tenían un olor bastante malo, era soportable comparado  con el frío. Temiendo que al acurrucarse en el montón de  pieles, por casualidad aplastaría  el trigo, Lawrence levantó el paño y se dispuso a mover el trigo.

En el momento que quitó la manta, Lawrence no hizo ningún sonido, quizás porque lo que vio delante de él era demasiado increíble.

"......"

Inesperadamente, había alguien que había llegado ahí antes de que él. "¡Ey!"
Lawrence no sabía si la palabra en realidad salió de él. Pensó que tal  vez era  solamente  para auto impresionarse, o tal vez era una ilusión, generada por las experiencias solitarias que había tenido.

Sin embargo, sin importar como sacudiera su cabeza o frotara sus ojos, la muchacha que se llego ahí antes que él aun estaba ahí.

La hermosa muchacha dormía tan dulce y plácidamente, que uno vacilaría en despertarla. "¡Ey! ¡Tú!"
Lawrence gritó fuerte, pero no de manera grosera. Quería saber qué tipo de plan tenía esta muchacha para hacerla terminar en su carreta. Quién sabe, podría estar escapándose de  casa, y Lawrence no quería verse involucrado en estas complicadas situaciones.

"...... ¿mmm?"

Siguiendo la voz de Lawrence, la muchacha cerró sus ojos, y  lentamente mostró reacción,  su voz no tenía ningún tono de alerta o urgencia. Para aquellos comerciantes de viaje que visitaron los burdeles en la ciudad, aquella voz dulce los marearía.

Aun más, bajo la luz de la luna, durmiendo plácidamente y abrigada con pieles,  parecía  que la muchacha era joven, pero era increíblemente atractiva. Lawrence tragó saliva inconscientemente, pero esta acción, al contrario, lo calmo inmediatamente.




Si esta hermosa muchacha fuera en realidad una ramera, quien sabe  cuánto  dinero  perdería uno solamente por tocarla. El pensamiento de la situación implicando  dinero ayudó a Lawrence a tranquilizarse más que si  él pensara en rezar  en la  iglesia. Lawrence  se recuperó en un momento, y dijo:

"¡¡Ey!! ¡Despiértate! ¿Qué haces en mi carreta?"

Sin embargo, la muchacha no tenía la menor intención de despertarse.

Mirando a la muchacha, Lawrence con ira agarró la piel que cubría su cabeza, y la apartó.  La cabeza de la muchacha perdió el apoyo que tenia, se cayó en el montón de pieles, y ella gimió inconscientemente. Lawrence tuvo la intención de seguir llamándola, pero de  repente, su cuerpo se quedo paralizado.

Sobre la cabeza de la muchacha había un par de los orejas de perro. "Mm...... Ahh......”
Lawrence estaba en alerta al ver a la muchacha despertar, y con energía dijo "¡¡Ey!! ¿Qué crees que haces, subiéndote en los carretas de otras personas?"
Atreves de los viajes de Lawrence, tenía la desagradable experiencia de ser robado por bandidos o mercenarios, no una vez, sino varias. Aunque ella poseyera un par de  orejas  que ningún humano podría tener, ella aun era una muchacha, y Lawrence no sintió el más leve miedo al afrontarla.

Sin embargo, aun cuando la muchacha no le respondiera a Lawrence, este dejó de hacer preguntas. Debido a que el lento levantar de la figura de chica desnuda era hermoso más allá de las palabras. Sobre la plataforma de mercancías, la luz de la luna iluminó el pelo sedoso, liso y suelto de la muchacha, que asemejaba una capa sobre su espalda. Los hilos que descendieron de su cuello a su clavícula, y la ampliación hacia abajo a sus hombros, la hicieron tan hermosa como la Virgen María en una pintura, su  delicadeza comparable  con la de hielo derritiéndose, liso y delicado.

Y expuesto en medio de su cuerpo perfecto, casi como si hubieran sido creados artificialmente, se encontraban sus pechos, que no eran  muy grandes  en tamaño. Emitían un misterioso olor animal, y uno aprendería que dentro de su encanto, el cual podría hacer estremecer a la gente, había también calor.

Es verdad, esta escena era tan atractiva que podría hacer a uno babear. Sin embargo, también se veía muy inusual y podría hacer que la gente se pusiera tensa o nerviosa de




repente. La muchacha gradualmente abrió su boca, cerrando sus ojos al mismo tiempo y aulló hacia el cielo:

" Auuoooooooooooooooooo~"

Un gran miedo atravesó el corazón de Lawrence, como si un viento repentino acabara de venir y se hubiera llevado su cuerpo.

El aullido era usado por los lobos o los perros para llamar a sus compañeros;  un preludio  en preparación para un ataque sobre humanos.

Esto era un aullido de lobo verdadero, no como el imitado por  Yarei el  cual Lawrence  había escuchado antes. Él saltó hacia atrás por la impresión, y  el pedazo de  carne seca en  su boca se cayó al piso. El sentimiento de miedo pronto se apodero de Lawrence.

La silueta de la muchacha, envuelta por la luz de la luna, las orejas sobre  su  cabeza; aquellas orejas de animal.

"......Ooh, qué luna tan hermosa, ¿tienes algo de vino?"

La muchacha concluyó su aullido,  y sonrió  abiertamente. Su voz hizo a Lawrence volver  en sí. Lo que estaba delante de él, sin embargo, no era ni un lobo ni un perro. Más bien era una muchacha hermosa que poseía sus orejas.

“No. ¿Además, quién eres tú? ¿Por qué duermes en mi carreta? ¿No habrás  escapado porque serías vendida a la ciudad, verdad?"

Lawrence dio su mejor esfuerzo para poner una dura expresión, aún así la muchacha no mostró ninguna reacción.

"¿Qué, no hay vino? Aquel pedazo de carne…… que desperdicio"

Dijo la muchacha perezosamente, y levantó su pequeña nariz para olfatear alrededor. Cuando parecía que había encontrado la carne  seca que Lawrence  había mordido antes,  ella la levanto de la plataforma de mercancías y la puso en su boca. Mientras ella mordía la carne, Lawrence vio los dos colmillos que residían en su boca.

"¿No estarás poseída por un demonio, verdad?"

Lawrence puso su mano sobre la daga plateada que se encontraba sujeta alrededor de su cintura mientras lo decía.


A causa del valor cambiante del dinero, los comerciantes viajeros por  lo  general  cambiarían el dinero que ellos ganaban por un objeto valioso para llevar consigo. La daga  de plata era el artículo más popular, ya que la plata era considerada como un  metal  sagrado, y se decía que era capaz de desterrar a demonios y monstruos.

La muchacha al principio estaba desconcertada por las palabras de Lawrence, pero ella empezó a reír un poco y contestar después:

"Hahahahaha. ¿Yo, un demonio?"

Su risa era tan linda e irresistible, y la carne en su boca estaba a punto de caer. Los dos colmillos afilados que se asomaban eran bastante encantadores ahora. Aún, debido a su atractivo, Lawrence sentía que se burlaban de él, así que se enfadó.

"¡¡Ey!! ¿Qué te parece tan divertido?"

“Desde luego que es gracioso. Esta es la primera vez que me han llamado demonio."

Mientras la muchacha seguía riéndose, ella recogió la carne seca del suelo y otra  vez la  puso en su boca. Uno podría estar seguro que ella no era un humano normal, debido a sus afilados colmillos y esas extrañas orejas...

"¿Quién eres  tú?" "¿Me preguntas a mi?"
“Bueno, ¿Quién mas se encuentra aquí aparte de ti?” "Aquel caballo."
"......"

Lawrence sacó la daga, la sonrisa de la muchacha se borro de su cara al instante, y ella entrecerró sus ojos de ámbar, que tenían un poco de rojo en ellos.

"¿Quién demonios eres?"

"Que modales, atreviéndose a apuntar una daga contra mí." “¿Qué dijiste?"
"¿Hmm? Ah es cierto, logré escaparme. Mis disculpas, me olvidé de eso."





Una sonrisa reapareció sobre la cara de la muchacha después de decir esto. Su cara sonriente, inocente e ingenua era demasiado linda para decirlo con palabras.

Lawrence no iba a ser comprado  por esa sonrisa tan fácilmente, pero sintió que apuntar  una daga contra una muchacha no era lo que un hombre haría, así que la alejo.

"Mi nombre es Horo, y no he tomado esta forma en un buen tiempo.  ¡Um!,  no  es demasiado mala."

La muchacha se evaluaba mientras decía esto. Incluso aunque Lawrence no entendiera completamente lo que decía, su presentación era suficiente para ponerlo a pensar.

“¿Horo?"

“Mm, Horo. ¿Buen nombre, no?"

Lawrence tenia familiaridad con muchos de los países que había visitado, y había sólo un lugar en el que había oído ese nombre.

Y pertenecía al dios de la cosecha, que residía en el pueblo de Pasroe que acababa  de  visitar.

"Qué coincidencia, también conozco a alguien llamado Horo.”

Esta muchacha era bastante atrevida al usar el nombre de un dios como propio. Sin embargo, esto también indicaba que ella probablemente era uno de los aldeanos de allí. Quién sabe, sus padres podrían haberla ocultado en su casa debido a sus colmillos anormalmente afilados. Con este hilo de pensamientos, no era tan difícil el imaginarse por qué ella escapó de su casa.

Lawrence escuchaba de tales nacimientos anormales de vez en cuando. La gente diría que cuando estos niños nacían, los demonios o los monstruos poseían sus cuerpos. Si la iglesia consiguiera noticias de ellos, la familia entera probablemente sería perseguida como satánicos, y sería quemada en la hoguera. Por lo tanto, estos niños  o  pasarían su  vida entera en casa, o serian abandonados para morir en la profundidad de las montañas.

Era la primera vez que Lawrence veía a una persona así, el había pensado que ellos se parecerían a algún monstruo sumamente horrible. Sin embargo, solamente por mirar el aspecto exterior de la muchacha, él no estaría sorprendido si ella  fuera  realmente  una diosa.

“¿Ah, conoces a alguien con el mismo nombre que yo? ¿Y de donde viene esa persona?”





Horo, quien todo ese tiempo continuó masticando la carne seca, no parecía una mentirosa. Sin embargo, Lawrence sintió que después de tantos años de encierro en su casa, no sería imposible que ella se engañara en el pensamiento de que era una diosa.

"Ese es el nombre del dios de la cosecha que reside cerca. ¿Acaso eres un dios?"

Horo, bañada bajo la luz de la luna, mostró una expresión perpleja cuando Lawrence hizo esa pregunta, y luego volvió a su cara sonriente otra vez.

“Aunque yo haya sido considerada por muchos años como una, y además haya estado  atada a esta tierra, no soy en realidad ninguna gran diosa. Simplemente soy yo. Soy Horo."

Lawrence especuló que de verdad, la muchacha había estado encerrada en casa toda su vida, y como tal, él no podía evitar sentir un poco de lastima por ella.

"¿Por muchos años, significa desde que naciste?" "No."
La respuesta de la muchacha era bastante inesperada.

“Mi lugar de nacimiento está en las tierras lejanas al norte." "¿El norte?"
“Mm. Es un mundo donde todo  brilla plateado blanquecino, donde los veranos son cortos  y los inviernos largos."

Horo de repente miro a la distancia. Ella no parecía estar mintiendo. Era  un  acto  demasiado natural para creer que ella estaba realmente actuando su "reminiscencia" de su hogar al norte.

“¿Ha estado allí antes?"

La muchacha preguntó a Lawrence. Aunque él sintiera que estaba siendo contraatacado, si continuara con esta conversación, sería capaz de saber inmediatamente si Horo decía la verdad, o si  inventaba historias al momento. Ya que Lawrence  tenía mucha  experiencia  por sus viajes hacia el norte.

"Lo más lejos que he ido es a Arohitosutokku donde los vientos fríos soplan todo el año." Al oír sus palabras, Horo inclinó su cabeza ligeramente, y continuó contestando:





"Ah, nunca he escuchado de ese lugar."

Lawrence estaba sorprendido de su respuesta. Él había esperado que ella mintiera sobre su conocimiento del lugar.

"¿Entonces en que sitios has estado?" "He estado en Yoitsu, ¿lo conoces?"
Lawrence masculló un suave "nada", ocultando su indecisión. Él había escuchado sobre Yoitsu en viejos cuentos dichos en las posadas del norte.

"¿Naciste ahí?"

"Así es. No sé qué ha pasado con él ahora; ¿me pregunto cómo estarán todos?"

Los hombros de Horo cayeron ligeramente después de decir eso, y  su  mirada  parecía vacía. Ella definitivamente no estaba actuando. Sin embargo, Lawrence no podía creer sus palabras.

Porque en los cuentos, la ciudad llamada Yoitsu había  sido  destruida  hace  seiscientos años.

“¿Todavía puedes recordar algún otro sitio?"

"¡Hmm!...... han pasado sido siglos ya......déjame pensar, ¡ah sí! Hay otra cuidad llamada Niyotsuhira. Allí hay unas increíbles aguas termales, yo iba ahí a menudo a tener un agradable baño."

Hasta hoy, Niyotsuhira era todavía el recurso de aguas termales del  norte,  y  los aristócratas de otros países iban ahí para pasar sus vacaciones.

Pero no había nadie en estos tiempos que supiera de su existencia.

Horo ignoro completamente el hilo de pensamientos de Lawrence; ella hablaba como si realmente estuviera disfrutando de un baño caliente en las aguas termales. El cuerpo de Horo de repente retrocedió, y ella estornudó ligeramente.

En este mismo momento, Lawrence repentinamente recordó el hecho que Horo estaba completamente desnuda.




"Brrr...... Aun cuando realmente no odie esta forma humana, simplemente hace mucho frío  y apenas tengo pelo."

Horo se rió tontamente mientras lo decía, y se metió de nuevo en el montón de pieles. Mirando la figura de Horo, Lawrence no podía evitar quedarse con la boca abierta. Sin embargo, aun había una cosa en su mente, se giro hacia Horo, quien estaba  enterrada  debajo de las pieles, y dijo:

"Has estado hablando de esta forma y aquella forma, ¿qué quieres decir exactamente?"

Al oír la pregunta de Lawrence, Horo saco su cabeza fuera del montón  de  pieles  y contestó:

"Es como dije. No he aparecido en esta forma en un tiempo, se ve muy linda ¿no?"

Viendo a Horo responder felizmente con una sonrisa sobre su cara, Lawrence no podía evitar estar de acuerdo con su declaración. Esta muchacha podría hacer que perdiera la calma. Lawrence controló sus emociones en un intento de evitar soltar lo que sentía por dentro. Abrió su boca y dijo:

"Sin embargo, aún con las cosas extras en tu cuerpo, aun así eres un humano, a no ser que  tú te parezcas a la historia del caballo que se convierte en humano,  ¿acaso eres un perro   que se volvió uno?"

Oyendo las palabras provocativas de Lawrence, Horo se levantó lentamente. Ella giró y mostró su espalda,  y luego giró su cabeza hacia Lawrence,  y contestó en un tono firme y  sin miedo:

"¡Mira este par de orejas y esta cola que son mías! ¡Soy la loba suprema y majestuosa! Sean mis compañeros, los animales del bosque, o la gente del pueblo, todos ellos me hacen reverencias muchas veces. La punta blanca de mi cola es de lo qué estoy más orgullosa. Cuando alguien ve mi cola no para de elogiarla sin cesar. Este par  de  orejas es  también algo de lo que estoy orgullosa. Estos oídos nunca han dejado pasar delante de ellos el desastre o la mentira, e incontables veces han salvado a mis compañeros de alguna crisis.  No hay nadie más digno de este título que yo."

Aunque Horo ponía un aire arrogante mientras hablaba, inmediatamente recordó el sentimiento de frío del entorno, y volvió a enroscarse en las pieles.

Lawrence estuvo paralizado durante un momento. Una parte era debido a la vista del atractivo cuerpo desnudo de Horo, y la otra era debido a ver como la cola que provenía de su cintura se movía.




No sólo las orejas, incluso la cola era real.

Lawrence pensó en el aullido de lobo de hace un momento, era el aullido de un verdadero lobo. ¿Entonces, significa esto que esta Horo era realmente la diosa de la cosecha?

"No, no puede ser."

Lawrence murmuraba esto para sí mismo, mirando nuevamente a Horo. A la Horo al final de la vista de Lawrence no le importaba la existencia de este. Cuando  se acomodó dentro  de las pieles, lo hizo de tal forma que pudiese estar caliente y cómoda.  Esa  acción  realmente era parecida a la de un gato. Pero eso no era importante.

Aun más importante, ¿Era Horo una humana? ¿O era un demonio?

La gente que era poseída por demonios no tenía miedo de ser descubiertos por la Iglesia debido a que su aspecto externo se parecía al de un humano normal. Al contrario, ellos sabrían que el demonio dentro de ellos soltaría el caos y el mal, y la Iglesia por lo tanto los quemaría en la hoguera. Sin embargo, si Horo era un animal cambiante, según los cuentos de viejos, ellos traerían la buena suerte a la gente, o incluso causarían milagros.

Si Horo realmente era la diosa de la cosecha Horo, para una persona que estuviera en el negocio de trigo, ella sería el mejor ayudante que uno podría  conseguir.  Lawrence tomó  los pensamientos de su mente y los dirigió a Horo:

“¿Dijiste que eras Horo, no?" "¿Hmm?"
"También dijiste ser un lobo." "Mm."
"Pero en tu cuerpo hay sólo las orejas de loba  y una cola.  Si eres realmente la encarnación de una loba, seguramente podrás convertirte en una, ¿no?"

Al oír las palabras de Lawrence, Horo puso una mirada en blanco, para después dar una expresión de entendimiento en su cara.

"Ohhh, significa esto que deseas verme convertida en loba, ¿correcto?" Lawrence afirmó con la cabeza, pero dentro estaba en shock.




Al principio, Lawrence pensó que Horo quedaría perpleja por su pedido, e intentaría usar mentiras evidentes para engañarlo. Aún así, su reacción era completamente diferente, una expresión de molestia apareció sobre su cara. Comparando con la simple mentira de que podría convertirse en una loba, esta expresión de molestia sólo le añadía poder de persuasión. No sólo la hizo parecer llena de aborrecimiento, Horo incluso dijo sin rodeos:

"No quiero." "¿P-por qué?"
“Yo soy la que debería preguntarte eso. ¿Cuál es tu razón para querer verme?"

Horo preguntaba con una expresión disgustada. Lawrence no  podía evitar  sentirse  mal  por su temperamento. Aún así, la pregunta de si Horo era humana o no era importante. Lawrence se decidió, y en un intento de recuperar la conversación, él dijo con vigor:

"Si eres humana, planeo entregarte a  la Iglesia, después de que todo,  personas poseídas  por demonios sólo son capaces de causar estragos y destrucción. Sin embargo, si eres realmente la diosa de la cosecha Horo, y la encarnación de la loba, quizás pueda reconsiderarlo."

Las leyendas lo decían, la mayoría de las encarnaciones de animales atraerían la buena suerte. Si la muchacha fuera realmente Horo, Lawrence no la  entregaría  a  la  Iglesia; incluso le ofrecería trigo, vino y pan. Sin embargo, si la muchacha no era la reencarnación del animal, el trato sería diferente. Oyendo las palabras de Lawrence, la expresión de molestia sobre la cara de Horo solamente empeoró, su cara se hizo algo deformada, y arrugas aparecieron sobre su nariz.

"Según las historias que he escuchado, las encarnaciones de  animales  pueden  transformarse libremente ¿no? Si eres realmente la encarnación de un animal, deberías ser capaz de volver a tu forma original, ¿cierto?"

Horo seguía llevando la expresión de molestia sobre su cara, y escuchaba tranquilamente a Lawrence. Después de un tiempo, ella dio un suspiro ligero, y lentamente se levantó de debajo de las pieles.

"La Iglesia me ha dado problemas varias veces; y no me gustaría ser atrapada por ellos nuevamente. Pero..."

Horo suspiró otra vez. Acariciando su cola, ella siguió:




"Sin importar la forma, no se puede hacer sin un precio. Así como los humanos se ponen maquillaje para cambiar su apariencia externa, yo necesito comer algo para  cambiar  formas, ¿no lo crees?"

"¿Y que necesitas?"

“Lo que mi transformación requiere es un poco de trigo."

Trigo era justo lo que uno esperaría que la diosa de la cosecha requiriera como ofrenda, e incluso Lawrence podía entender la razón detrás de ello. Pero, al siguiente momento, él se encontró completamente sorprendido.

"O sangre fresca." "¿Sangre......fresca?" "No mucha de hecho."
La expresión natural de Horo mientras contestaba hizo que Lawrence dudara de si era una mentira que hubiese inventado en ese momento. Lawrence tragó saliva nerviosamente, y miro a los labios de Horo. Recordó cuando Horo levanto el pedazo de carne y lo mordió; podrían verse dos colmillos de dentro de su boca.

"¿Qué pasa?, ¿Asustado?"

Horo dijo esto con una sonrisa amarga mientras miraba a  Lawrence  con  expresión  cobarde. Aunque Lawrence reprochara  con  un "claro que no", Horo claramente esperaba  su reacción. Aún así, la sonrisa sobre la cara de Horo desapareció  poco después. Dejo  de ver a Lawrence, y dijo:

"Después de ver tu reacción, tengo aun menos ganas de transformarme." "¿P-porque?"
Lawrence sintió que Horo se burlaba de él, y por consiguiente preguntó  con  un  tono fuerte. Horo volvió a mirar a Lawrence, y contesto con un tono de pena:

"Porque una vez que la veas quedaras muy impactado. Si alguien ve mi verdadera forma; humanos o animales por igual, me verían con miedo en sus ojos, y huirían. Siempre han considerado mi existencia como especial, y sean humanos o animales; no deseo ser tratada así nunca más."

"¿Cómo podría yo estar asustado de ver tu verdadera forma?"





“Si quieres ser así de fuerte, primero deberías averiguar el cómo hacer que esas dos manos dejen de temblar."

Lawrence no pudo evitar mirar sus manos al oír el tono de voz de Horo, pero para cuando descubrió que fue engañado, era demasiado tarde.

"Heh, eres una persona realmente ingenua."

Aunque Horo dijera esto felizmente, ella inmediatamente volvió a su expresión original, e interrumpió a Lawrence que trataba de encontrar una excusa para explicarse:

"Sin embargo pienso que si realmente eres tan ingenuo, eso no me da ninguna razón para  no cambiar mi forma y que la veas. ¿Lo que acabas de decir era enserio?"

"¿Qué fue lo que dije?"

"Que si yo fuera realmente una loba, no me entregarías a la Iglesia." "Este......"
Se decía que entre los demonios que poseían , había unos que podrían crear alucinaciones. Como Lawrence no podía llegar rápidamente a una conclusión debido a que vio  la forma  de un lobo, no sabía cómo contestar. Horo, como si hubiera visto a través de sus pensamientos, dijo:

"Sean humanos o animales, yo nunca juzgo mal nada. Creo que mantendrás tu palabra."

Oyendo las palabras de Horo como si estuvieran llenas de una malicia, Lawrence estaba  aún más perplejo sobre como contestar. Después de escuchar a Horo decir esto, Lawrence definitivamente no podía retractarse sobre sus palabras. Aunque Lawrence entendía que estaba completamente a merced de Horo, sería inútil si fuera al revés.

"Te dejaré ver un poco. Pero es demasiado cansado el transformarse completamente,  así  que tan solo será mi brazo, deberás conformarte."

Después que Horo terminara de hablar, lentamente levantó su mano en dirección del compartimiento de mercancías. Lawrence al principio pensó que era alguna  postura especial que Horo tenía que tomar para transformarse, pero inmediatamente entendió la razón detrás de su acción. En la esquina del compartimiento de mercancías estaba  el  manojo de trigo, ella arrancó unos granos de trigo.

"¿Para qué son esos granos de trigo?"





Lawrence preguntó inconscientemente, pero antes de que pudiera completar su pregunta, Horo hacia mucho había puesto los granos de trigo en su boca, y había cerrado sus ojos como si se tratara de píldoras, y tragó el trigo.

Los granos de trigo arrancados eran obviamente no comestibles. Lawrence no pudo evitar levantar sus cejas al pensar en el sentimiento de sabor amargo de los granos de trigo esparciéndose por la boca de uno. Sin embargo, en el siguiente momento  ese pensamiento se iría de su mente

"¡Uhn, Uhhn.......!"

De repente, Horo comenzó a gemir, sostuvo su brazo izquierdo apretado, y se  cayó sobre las pieles.

El estado de Horo no parecía ser actuación, Lawrence, preocupado, quiso preguntar si estaba bien, pero los sonidos extraños ya habían entrado en sus oídos.

Sshhhhh. El sonido causó que miles de ratas dentro del bosque escaparan como locas. El sonido siguió durante unos momentos, seguido por un ruido sordo de algo pisando  la  tierra suave. Lawrence no podía mostrar ninguna otra reacción, más que la del asombro. Una vez que los sonidos extraños se detuvieron, el brazo en principio delgado de Horo, se había convertido en la pata delantera de un enorme animal, que no emparejaba con su cuerpo humano.

"Uhn...... fiuu, realmente no queda bien."

Horo parecía como si fuera incapaz de soportar el gigantesco brazo transformado.  Ella  puso su hombro en el cual tenía el brazo bestial sobre las pieles, y se acostó.

"¿Y bien? ¿Dispuesto a creerme ahora?"

Horo giró su cabeza a Lawrence mientras hablaba. "Er...... mm......"
Lawrence era incapaz de contestar. Frotó sus ojos varias veces, e incluso sacudió su cabeza sin cesar, girando para ver la pata.

La pata era muy robusta y parecía envuelta en un abrigo de piel marrón. Juzgando por su tamaño, un cuerpo proporcional a esta pierna sería tan grande como un caballo y su jinete combinados. Las garras en la parte principal del pie eran tan grandes  como la hoz usada  por una mujer cuando cortaban los tallos de trigo.





Entonces, tal enorme pata puede crecer del hombro delgado de una muchacha, si esto no es una alucinación, ¿que más puede ser?

Sin importar cuanto lo  intentara, Lawrence no podía creer lo que veía delante de él. Tomó  la bolsa llena de agua, y lanzó agua en su cara.

"Tu aun sospechas. Si realmente crees que esto es una alucinación, ¿por qué no lo tocas y ves?"

Horo lo dijo mientras medio reía, mitad moviendo su gran pie de una manera provocativa. Aunque Lawrence se había enfadado, la vista extraña delante de él todavía lo hacía sentir miedo. La pierna mostraba una especie de aura que hacía a la gente dudar de acercarse porque era demasiado grande. Pero Horo siguió moviendo su pata una vez más; por lo tanto, Lawrence se decidió, y se coloco en el asiento del conductor.

¡Algo trivial como la pata de un lobo no es gran cosa! ¡Incluso he vendido un producto llamado "Pie de Dragón" antes!

Se decía Lawrence. Justo cuando estaba cerca de tocar la pierna del lobo..... "Ah."
Horo parecía como si hubiera pensado en algo y por lo tanto había exclamado, lo cual impresionó a Lawrence, haciéndole retirar su mano.

“¡Aa! ¿Q-qué pasa?"

"Hmm, no, este...... espera un minuto, seguramente tu asombro te supero."

Horo dijo con una actitud de "realmente no puedo manejarte", haciendo  a  Lawrence sentirse tanto avergonzado como furioso. Pero si actuara enfadado, perdería su actitud de caballero. Después que Lawrence controlara apenas sus emociones, pareciendo como se reiterara a si mismo que no perdería su temperamento otra vez, pregunto a Horo otra vez mientras estiraba su mano:

"¿Qué acaba de pasar?" "Mm"
Horo de repente miró a Lawrence con una expresión de compasión, y dijo en una manera orgullosa e infantil:




"Tienes que ser mas gentil"

Al  escuchar  a Horo sonar  como una niña mimada, Lawrence puso toda la concentración  de todo su cuerpo en detener a su mano de extenderse más. Lawrence miró  a  Horo  durante un momento, y la encontró riéndose de él.

"Eres realmente lindo."

Lawrence decidió no responder a nada de lo que dijera Horo nunca más. Él torpemente estiró su mano hacia la pata de Horo nuevamente.

"¿Y? ¿Dispuesto a creerme ahora?"

Lawrence ignoró a Horo, y siguió confirmando la sensación en su mano. Lawrence siguió  sin contestar, si bien la razón era en mayor medida porque las provocaciones de Horo lo habían hecho sentirse disgustado, pero no era tan simple como solo eso. También  era,  desde luego, debido a la sensación en su mano.

La  pata delantera de animal sobre el hombro de Horo poseía un hueso tan pesado  como   un árbol grande, y alrededor de ello había una capa de carne; robusta como el brazo de un soldado. Un pelo limpio, largo y hermoso crecía de la superficie de la carne donde el hombro se unida a la pierna y al tobillo, bajando a la gran pata. Cada dedo del pie sobre la pata parecía pan sin cortar. La sensación debajo de los dedos suaves y rosados, eran las duras y afiladas garras en forma de hoz.

Independientemente de si esto era la sensación de la pata delantera o las garras, en nada parecía una alucinación. Las garras de animal no eran ni frías ni cálidas, sino que daba un sentimiento de que no debería de estar tocándolas, lo cual hizo que un escalofrió recorriera la columna de Lawrence.

Lawrence tragó saliva, e inconscientemente comentó: "No me digas que realmente eres un dios."
"No soy un dios. Incluso tu deberías entender cuando ves el tamaño de mi pierna, que solamente tengo un cuerpo más grande. Mm...... Y añadiendo el hecho que soy más inteligente que mis compañeros. Soy Horo, la Sabia Loba Horo."

La muchacha se jactó de su inteligencia como si nada hubiera pasado, y miraba con arrogancia a Lawrence. Su estilo era exactamente él de una muchacha normal y traviesa. Aún así, el aire extraño que la pierna de animal sobre su hombro emitía, hacía imposible creer que ella fuera simplemente un animal ordinario.




La muchacha daba la sensación de que definitivamente no era solo más grande en  el tamaño de cuerpo.

"¡Ey!, ¿Y entonces?"

Afrontando la pregunta repetida de Horo, Lawrence era todavía incapaz de ordenar sus pensamientos, y sólo podría afirmar con su cabeza ambiguamente.

"Pero...... el verdadero Horo ahora debería estar en el cuerpo de Yarei. He oído que Horo poseería el cuerpo de la persona que cortara el último bulto de trigo....... "

"Hahaha, soy la Sabia Loba, conozco muy bien mis propios  límites. Para ser  precisa,  vivo en el trigo. Sin el trigo, no seré capaz de  vivir. También, durante este tiempo de  cosecha,  era cierto que estaba en el último bulto de trigo cosechado, y no tenía ningún medio de escapatoria. Mientras la gente mirara, yo no podría escaparme. Sin embargo, hubo una excepción."

Lawrence escuchaba mientras respetaba el hecho que Horo dijera tanto en un aliento.

"Si hay un montón de trigo más grande que el último cosechado cerca, puedo moverme a ese, y no me tendré que preocupar de ser vista por la gente. Los aldeanos lo han dicho  antes, ¿cierto? Si eres demasiado codicioso, no serás capaz de coger al dios de la cosecha, y este se escapará."

Lawrence estaba sorprendido, y puso su mirada sobre uno de los asientos del compartimiento de mercancías. Allí estaba el bulto de trigo, el que los aldeanos en las montañas le habían dado.

"En resumen es así; creo que podría llamarte mi salvador. Si no fuera por ti, yo no hubiera sido capaz de escaparme del pueblo."

Aunque Lawrence todavía no pudiera creer las palabras de Horo, cuando Horo volvió a tragar unos granos de trigo, y dejo a su mano volver a su forma original, la acción habló mucho de lo que ella había dicho antes. Cuando Horo mencionó al salvador, ella tenía una indirecta de desafío en su tono. Entonces Lawrence de pronto tuvo una idea, y decidió vengarse de Horo.

"Si es así, entonces yo también podría tomar el trigo y llevarlo al pueblo. Sin el dios de la cosecha, los  aldeanos definitivamente afrontarán muchas dificultades. Yo conozco a Yarei   y los aldeanos desde hace mucho tiempo, y no deseo verlos preocupados"




Aunque Lawrence dijera estas  palabras para vengarse, pensándolo bien, comprendió  que  lo que dijo no era mentira. Si Horo fuera realmente Horo,  entonces esto significaría  que  una vez que ella dejara el pueblo, malas cosechas caerían sobre el pueblo.

Aún así, estos pensamientos desaparecieron en un instante.

Esto se debía a que Horo observaba a Lawrence como si hubiera sido abandonada "¿Tu....estas bromeando?"
Una expresión débil muy diferente a la de hace un momento apareció sobre la cara  de  Horo, y durante un momento el fácilmente influenciable Lawrence dudó.

"No necesariamente."

En un intento de comprar tiempo para acomodar las dudas de su corazón, Lawrence respondió espontáneamente.

Sin embargo, había algo más en la mente de Lawrence al mismo tiempo. No sólo  su  corazón era incapaz de calmarse, sino que se encontraba mas perturbado.

El corazón de Lawrence seguía dudando: Si Horo fuera la verdadera Horo, que significaría ser la diosa de la cosecha; en ese caso, él debería tomar la acción apropiada, y devolver el trigo al pueblo de Pasroe. Lawrence tenía una buena relación con los aldeanos desde hacía mucho tiempo; él no quería verlos en problemas. Aún así, Lawrence devolvió su mirada al cuerpo de Horo, su expresión no era más la dominante de antes, más bien se parecía a la princesa encarcelada que aparecía en los cuentos de caballeros, llenando su cabeza con preocupaciones. Lawrence puso una expresión de dolor, y se pregunto.

¿Debería llevar a esta muchacha, que odia ese pueblo, de regreso? Pero, si ella era la verdadera Horo......

Ambos pensamientos competían el uno contra el otro en la mente de Lawrence, y él, sin poder tomar una decisión, empezó a sudar. Lawrence de pronto descubrió que alguien lo miraba, pero no había ninguna otra persona en la cercanía. Él giro en la dirección donde pensó que la persona estaba, y allí estaba Horo, mirándolo fijamente con los ojos llenos de súplicas.

“¿Estas dispuesto a…. ayudarme, verdad?"

Horo dijo esto mientras agachaba ligeramente su cabeza.  Lawrence  era  incapaz  de soportar sus ojos suplicantes, y entonces giró su cabeza. Lawrence solo  estaba acostumbrado a la vista posterior de su caballo cada día. De pronto el tener a una




muchacha como Horo mirándolo con esos ojos, no era de extrañarse el  no  poder  soportarlo.

Lawrence dolorosamente tomó una decisión. Él lentamente giró su cabeza hacia Horo, y dijo:

"Me gustaría hacerte una pregunta." "......mm."
"Después de que te vayas, ¿Será posible para los campos de trigo del pueblo de Pasroe que sigan cultivando trigo?"

Aunque Lawrence entendía que, si realizaba esta clase de pregunta, Horo definitivamente no contestaría de una manera que no fuera beneficioso para ella, pero Lawrence era un experimentado comerciante viajero. Él había conocido muchas personas que, en un intento de lograr sus tratos de negocio, tomarían las mentiras por normas. Si Horo mentía, él creía que inmediatamente podría ver a través de su mentira. Para no perder cualquier mentira, Lawrence esperó atentamente la respuesta de Horo. Aún así, Horo tomó su tiempo, y no habló. Mirando en dirección a Horo, Lawrence descubrió que su  cara  llevaba  una expresión completamente diferente; como si ella estuviera enfadada, y aún así al borde de las lágrimas, ella miró fijamente en la esquina del compartimiento de mercancías.

"¿Q-Qué pasa?"

Lawrence no pudo evitar preguntar después de ver aquella expresión.

"Incluso si yo no estuviera allí, el pueblo todavía seguiría teniendo cosechas buenas en el futuro."

Horo llevaba la misma expresión mientras lo decía, su voz sonaba sumamente indignada. “...... ¿Entonces es así?"
Aunque Lawrence contestara de esta forma, pero el inducido al miedo por la manera en la que Horo odiaba dentro de su corazón. Horo asintió con su cabeza, sus hombros delgados temblaban de rabia. Observando más de cerca, las manos de Horo podían ser vistas agarrando las pieles fuertemente y por consiguiente perdieron el color  en ellas pasando a un descolorido blanco.

"He estado esperando en el pueblo por mucho tiempo, tantos años como el  número de  pelos en mi cola. Incluso aunque yo no quisiera quedarme ahí, por proteger el trigo del pueblo, nunca me he quejado de ello. Porque hace mucho tiempo, estuve de acuerdo con




ayudar a un joven, que había querido que el pueblo pudiera tener buenas cosechas, así que me he apegado a cumplir con mi palabra.”

El tono de Horo parecía impetuoso, e incluso después de que termino,  no  miró  a Lawrence, mostrando cuan profundo era su resentimiento.

Las anteriores palabras de Horo eran de un estilo muy fluido y elocuente, pero ahora ellas eran vacilantes, y llenas de pausas.

"Yo...... soy el lobo que vive en el trigo. No sólo el trigo, mientras sea algo que nace de la tierra, yo lo entiendo más que cualquiera. Así que he mantenido mi promesa, dejar que los campos de trigo del pueblo se vuelvan prósperos y fértiles. Sin embargo, una vez que los aldeanos veían que la cosecha no era buena, ellos me culpan de  ser  inconsistente.  Su actitud en los últimos años se ha vuelto peor, así que estos años he añorado el dejar  el  lugar, ya no lo soporto. Esa promesa de hace mucho, ya la he cumplido completamente."

Lawrence no sabía qué era lo que hizo que Horo se llenara de tanto resentimiento. Había oído que, después de que el propietario de Pasroe se convirtiera hace algunos años en el actual Conde Eirendott, en una oferta de levantar la capacidad de producción de las cosechas, él constantemente recomendaba y había introducido nuevos métodos de agricultura y nueva tecnología de los países del sur. Quizás Horo pensó que los  aldeanos  ya no la necesitarían más.

Por encima de esto, había incluso gente que apoyó los refranes de la Iglesia, de que los espíritus no existían, lo que causó que los rumores se extendieran por todas partes. Un    dios de la cosecha que reside en un lugar rural tan poco accesible como el pueblo, probablemente sería afectado por los rumores.

“Además, aquel pueblo todavía seguiría teniendo buenas cosechas. Sólo una vez  cada tantos años, una hambruna severa los golpearía, pero es todo causado por ellos. Sin embargo, ellos están obligados a comenzar a confiar en ellos para vencer las dificultades. Aquel lugar absolutamente no me necesita; ¡aquella gente definitivamente no me necesita!"

Horo termino en un aliento, y suspiró profundamente, lo cual causo que ella cayera en las pieles. Ella arqueó su cuerpo, perezosamente tiró las pieles cerca de ella, y silenciosamente se fue a dormir. Como Lawrence no podía ver la cara de Horo, él no podía determinar si   ella estaba llorando o no. Esto lo hizo quedarse sin palabras, y él no podría hacer otra cosa más que rascarse la cabeza. Lawrence miró los brazos delgados de Horo y las orejas del  lobo, no sabía qué hacer.

Quizás un verdadero dios daría a la gente esta sensación, así como lo hizo Horo, al  principio mostrando expresiones de inteligencia e ingenio, y actuando en una manera arrogante y orgullosa, y en el momento siguiente actuando como un niño, haciendo ruido




y haciéndose el difícil o mostrando el lado  más débil de  ellos. Lawrence estaba apenado  por el hecho de no saber cómo manejar la situación, pero él no podía continuar  manteniendo el silencio, de ahí que cambió el punto de vista del asunto y dijo:

"En mi caso, yo me marcharía sin importar si tus palabras fueran verdaderas o no......" "¿Crees que digo mentiras?"
Horo levantó su cabeza para contraatacar, aún antes de que el preámbulo del discurso hubiera terminado. Lawrence fue intimidado por su expresión como resultado. Sin  embargo, Horo parecía como si comprendiera que se sobresaltó con sus emociones, dijo "lo siento" vergonzosamente, y enterró su cabeza en las pieles otra vez.

“Creo entender tu inmenso resentimiento. ¿Pero, después de que te marches,  sabes  a  dónde puedes ir?"

Aunque Horo no contestara inmediatamente, Lawrence notó que sus orejas se  movieron  por un momento, entonces esperó pacientemente. Quizás era  porque  Horo  había expresado toda su ira de un solo golpe, que volvió para mirar a Lawrence disculpándose. Pensando de este modo, sintió que las acciones de Horo eran bastante lindas.

Horo termino girando su cabeza hacia atrás, y miró el compartimiento de mercancías con una expresión avergonzada. Esto probó que las especulaciones  de  Lawrence  eran correctas.

"Quiero volver al norte."

Horo sólo dijo ésta oración corta. "¿El norte?"
Horo asintió con su cabeza, y luego miró a la distancia. Incluso si él no mirara en  la dirección de Horo, Lawrence sabía a donde ella miraba. Su mirada era en verdad hacia el norte.

“Mi lugar de nacimiento y hogar, los bosques de Yoitsu. No puedo recordar cuanto ha pasado desde que dejé mi hogar...... realmente quiero volver."

El escuchar la palabra "hogar" hizo a Lawrence sentirse alarmado, y causo que él mirara fijamente a la cara de Horo. Lawrence había abandonado su ciudad natal, y desde que comenzó su viaje como un comerciante viajero, él nunca había vuelto a su ciudad natal ni una vez. Incluso aunque Lawrence abrigara memorias sólo de enfermedades, de pobreza y




de mal trato de su ciudad natal, a veces cuando estaba solo sobre el asiento del conductor     y era embargado por los sentimientos de soledad, siempre recordaba su ciudad natal.

Si Horo fuera la verdadera Horo, ella había dejado su hogar hace cientos de años,  y  además, había parado en un lugar durante mucho tiempo sólo para recibir el desdén de la gente. En ese caso, no sería difícil adivinar los sentimientos de Horo de volver a su hogar.

"Sin embargo, quiero viajar primero. La gente está lejos raras veces de  su ciudad natal en  un país extranjero, y además, ha pasado mucho tiempo, muchas personas y cosas debieron haber cambiado, tomar algo de tiempo para aumentar el conocimiento de uno también es una buena idea."

Horo dejó de hablar, giró su cabeza para mirar a Lawrence con una expresión serena sobre su cara, y continuado:

"Incluso si tienes ganas de devolver el trigo a Pasroe, mientras no me entregues a la Iglesia, espero viajar contigo. ¿Eres un comerciante viajero verdad?"

Horo sonreía mientras hablaba. Aquella expresión era como si creyera  que  Lawrence  nunca haría tal cosa, y también como si ella hace tiempo ya hubiese visto a través de su corazón. Su tono era como él de una vieja amiga pidiendo un favor.

Aunque Lawrence fuera incapaz de determinar si Horo era  la verdadera Horo, pensó que  al menos ella no parecía una mala persona. Además, Lawrence sintió que la conversación con esta muchacha inimaginable era bastante interesante. Aún así, a causa de que los instintos de negocio de Lawrence aparecieron, no contestó a Horo inmediatamente. Como un hombre de negocios, él tenía que dar la impresión de no temer a los dioses, así como un acercamiento cauteloso y sospechoso a quienquiera que tratase de acercarse demasiado. Lawrence reflexionó un rato, y luego lentamente abrió su boca y dijo:

"No puedo tomar una decisión inmediata."

Lawrence al principio había pensado que su respuesta  provocaría a Horo y  la enojaría,  pero parecía como si su especulación se hubiese equivocado, ya que Horo afirmo con su cabeza como si lo entendiera completamente.

“Ser cauteloso es bueno. Pero, mi ojo para la gente no se equivoca. Creo que no eres un bastardo de sangre fría que rechazaría la petición de la gente así como así. Pero no soy una persona, soy una loba."

Aunque la boca de Horo expresara aquellas palabras, sobre su cara había una  risa  maliciosa. Horo se acostó otra vez, y se acurrucó bajo las pieles. Sin embargo, esta vez no




indicaba que iba a dormir como antes, sino más bien decía a Lawrence que la conversación del día se terminaría aquí.

Al parecer, el poder de manejar la situación estaba todavía en las manos de  Horo.  Lawrence la miró con atención, y aunque sintiera que no podría hacer nada sobre ello, también sintió que su estilo era bastante interesante.

Las orejas de Horo de pronto se movieron. Ella saco su cabeza de entre las pieles, y dijo a Lawrence:

"¿Seguramente no quieres que yo duerma afuera verdad?"

Lawrence miró Horo y era claramente consciente que él no podía hacer tal cosa, aún en un estilo meticuloso e inquisidor, sólo podría encoger sus hombros como una respuesta. Horo sonrió felizmente, y otra vez, se acurrucó bajo las pieles. Viendo las acciones de Horo, Lawrence no podía evitar sentir que sus pocas reacciones anteriores quizás  fueron  actuadas: pero emitieron sentimientos similares al de una princesa encarcelada. Sin embargo, Lawrence no pensó que la expresión de Horo hablando del descontento con los aldeanos, o su deseo de regresar a su hogar, fueran falsos.

En conclusión, Lawrence no sintió que Horo mintiera, lo que significaba que él creía que   ella era la verdadera Horo. Lawrence realmente no podía creer estas cosas pudieran ser ideadas por una muchacha poseída por demonios.

Lawrence suspiró, y decidió no seguir pensando. Se levantó y se encamino al compartimiento de mercancías. Lawrence no creyó que seguir pensando lo llevaría a cualquier nuevo descubrimiento, y el mejor camino ahora era dormir primero, y dejar las cosas para más tarde cuando se despertara

Las pieles que Horo se puso encima originalmente pertenecían a Lawrence, así que ¿cómo podría él dormir bajo la cubierta de lino encima del asiento del conductor, y dejar a Horo tener todas las pieles para ella? Lawrence quiso mover el cuerpo de Horo a  un  lado,  y luego acurrucarse en las pieles con ella. De la espalda de Lawrence venían los sonidos del aliento suave de Horo. Aunque Lawrence no pudiera tomar una decisión inmediata, había decidido que si para la mañana siguiente, Horo no robaba las mercancías y huía, quizás podría llevarla con él para viajar juntos.

Lawrence no pensó que Horo fuera una maleante que robaría sus mercancías, además si Horo realmente hiciera eso, definitivamente sería capaz de arrebatarle todo. Con esto en mente, Lawrence no podía evitar tener alguna anticipación para lo que  la  mañana  siguiente traería.




Sin importar que, había pasado mucho tiempo desde que Lawrence había dormido junto a alguien más. En las pieles de fuerte olor, si pudiera dormir junto a una muchacha que respira tan profundamente mientras duerme, lo llenaría de alegría.

Quizás era porque había visto a través del corazón de Lawrence y había adivinado su pensamiento tan simple, que el caballo que se encontraba a un lado sacudió  su cabeza  como si suspiraba. Quizás los caballos entendían qué pensaban  los  humanos,  solo  que ellos no decían nada.

Lawrence cerró sus ojos, dando una sonrisa amarga.


———





Lawrence fue siempre un madrugador. Para poder utilizar el día entero para ganar dinero, los comerciantes se despertarían temprano cada día. Pero cuando Lawrence  despertó entre la niebla de la mañana, Horo ya hacía mucho que había despertado, y se sentaba a su lado apoyándose contra algo. Aunque Horo había hecho muchas cosas que sorprendieron a Lawrence, esta vez era demasiado atrevida. Sólo cuando Lawrence giró su cabeza, descubrió que Horo en realidad había examinado su equipaje y sacó algo de ropa para usar, y ahora ataba los cordones de sus zapatos.

"¡Ey! ¡Esas son mis cosas!"

Incluso si no estaba robando, el acto de hurgar en su equipaje para encontrar cosas  para  ella, no era algo que un dios haría.

Lawrence inmediatamente usó un tono de reprimenda y habló, pero Horo, que  estaba detrás de él, no tenía ni medio signo de culpa sobre su cara.

"¿Hmm? Ya estás despierto. ¿Cómo se ven? ¿Hacen juego?"

Horo no se preocupó en absoluto por las palabras de Lawrence, extendiendo sus brazos y preguntando. No sólo Horo no sentía como si había hecho algo malo, sino que incluso parecía estar contenta con sigo misma. Mirando a la  actual Horo,  no podía  evitar sentir  que su estilo exaltado de la noche anterior era simplemente un sueño. Quizás esta tiranía desenfrenada era la personalidad natural de Horo.

Sobre el cuerpo de Horo estaba la mejor ropa de Lawrence.  Siempre  que  Lawrence  quisiera tener una conversación de negocios con los comerciantes grandes de la ciudad, siempre llevaba este juego de ropa. La chaqueta azul de manga larga, emparejada con el chaleco de moda. El pantalón largo y extraño que fue tejido del lino y cuero, encima el taparrabos que rodea la mitad inferior del cuerpo que esta  ajustado al pantalón, así  como  el cinturón de piel de cordero que sujeta el taparrabos. Las botas fueron hechas de  tres  capas de cuero bronceado, que era tan grueso y fino que podrían resistir el amargo frío de las montañas nevadas. Directamente sobre el exterior llevaba un abrigo hecho de la piel de un oso salvaje de una calidad excelente.

Para un comerciante viajero, poseer un juego de  ropa  pragmática y práctica, realista y  noble era algo de lo que estar orgulloso. Lawrence empezó a ahorrar desde su aprendizaje,  y sólo después de que diez largos años pudo tomar posesión de este juego de ropa.

En una conversación de negocios, todo lo que tenía que hacer era la llevar  esta  ropa, además de arreglar su barba un poco, y la mayor parte de ellos lo mirarían con respeto. Y ahora esa ropa de profundo significado estaba sobre el cuerpo de Horo.




Aún así, Lawrence no se enfadado. Esto era a causa de que era obvio que la ropa de gran tamaño sobre el cuerpo de Horo la hacía ver muy linda.

"El abrigo de cuero de oso negro es de buena calidad, combina con mi pelo castaño muy bien. Pero, llevar este par de pantalones obstruye mi cola. ¿Puedo cortar un agujero en ellos?"

Aunque Horo dijera esto en una manera relajada, este par  de  pantalones  fue  confeccionado por un maestro de la confección que gracias a las incesantes suplicas de Lawrence lo acepto hacer para él. Si un agujero fuera hecho en  este  par de pantalones,  tenía miedo que no hubiera ningún modo de  restaurarlos. Lawrence por lo  tanto sacudió  su cabeza con fuerza con una actitud sumamente decidida.

"Oh. Bueno, por suerte este par de pantalones es grande, así que habrá un modo de llevarlos."

Lawrence se puso de pie mientras observaba constantemente a Horo, mientras Horo  actuaba como si fuera completamente imposible que Lawrence le pidiera que se quitara la ropa, ella probablemente no huiría después de haberse puesto esa ropa. Si ese conjunto de ropa fuese llevado a la ciudad y fuese vendido, probablemente les traería una  gran  cantidad de monedas de oro.

“Pareces ser un mercader hasta las raíces. Sé por tu expresión que clase de resultado estás esperando.”

Dijo Horo mientras sonreía y saltaba animadamente para bajar del compartimiento de mercancías. La acción de Horo fue tan natural que Lawrence no pudo reaccionar por un momento. Si Horo tomara la oportunidad y huyera, el temía que no sería capaz de alcanzarla. Incluso así Lawrence no tomo ninguna acción en consecuencia, quizás era  porque en algún sitio de su corazón estaba convencido que Horo no se escaparía.

"No me escaparé, si así lo quisiera me hubiese ido hace tiempo."

Lawrence primero miró el trigo encima del compartimiento de mercancías, y luego cambió su mirada hacia Horo, que se reía tontamente mientras decía esto. Descubrió que Horo solamente se estaba quitando el abrigo de cuero de oso, y lo lanzaba en la dirección del compartimiento de mercancías. Al parecer, para Horo, el abrigo de cuero, que, como se suponía, encajaba en alguien como Lawrence, era demasiado largo para ella. Anoche era incapaz de ver claramente bajo la luz de la luna, pero ahora Lawrence vio que la figura de Horo era aún más pequeña de lo que se había imaginado. Lawrence, que se consideraba  alto, era dos cabezas más alto que Horo.




Después de esto, cuando Horo había terminado de verificar la condición de la ropa, convenientemente abrió su boca y pregunto:

"Me gustaría viajar contigo, ¿es eso  posible?"

Horo dio una sonrisa que no era de adulación. Si expresara una actitud de adulación, Lawrence creyó que había medios de rechazarla. Pero la sonrisa de Horo  mostraba felicidad.

Lawrence dejo salir un ligero suspiro. Pensó que aunque incluso ahora no pudiera bajar su guardia, al menos sabía que ella no parecía la clase de persona que  robaría cosas, y que  no le molestaría viajar con ella. Además, si se separara de Horo ahora, y volviera a los viajes solitarios, los sentimientos de soledad podrían hacerse aún más fuertes que en el pasado.

"Pienso que esto también puede ser considerado como una especie de destino, así que te dejaré viajar conmigo."

Escuchar a Lawrence decir esto, Horo, como era de esperarse,  no  mostró  expresiones  llenas de alegría, simplemente mostró una sonrisa simple.

"Pero, soy solamente un comerciante que hace negocios con mucho trabajo duro ¡deberás  ser responsable de pagar por tus propias comidas! Incluso si eres la diosa de las cosechas, seguramente no podrás hacer prosperar mi cartera, ¿verdad?"

“No soy tan desvergonzada para simplemente sentarme y comerme tu  comida.  Soy  la Sabia Loba Horo, una loba orgullosa,”

Horo resoplando en sus mejillas de manera disgustada, de manera que asemejaba a  un  niño. Pero Lawrence no fue engañado por su actuación. El entendió que ella fingió enojo a propósito. Lawrence no adivino incorrectamente, no mucho después, como era  de esperarse, Horo rompió en carcajadas.

"Pero, la loba reverenciada aun mostraba esa clase de mala actitud  de  ayer,  no  es realmente gracioso."

Horo lo dijo mientras reía, como si ella se burlara de sí misma. Oyéndola de esta forma, parecería como si su expresión exaltada proviniera de su humor verdadero y de los sentimientos de su corazón.

"De todos modos, por favor cuida de mí de ahora en adelante......heh-"

"Mi nombre es Lawrence. Craft Lawrence, en el trabajo me conocen como Lawrence."



"Mm, Lawrence. Siempre contare tu historia, y dejaré que tu nombre sea conocido con palabras de alabanza para la eternidad."

Horo levantó su cabeza y se enderezó junto a sus orejas de lobo con orgullo mientras decía esto, quizás sus palabras eran sinceras, ya que cuando la miraba, era francamente difícil determinar si ella era infantil o mañosa y astuta. Sus  sentimientos se parecían a las  nubes en el cielo, siempre cambiando y variando.

Lawrence inmediatamente borró lo que pensó de su mente. Él sintió que el hecho de que Horo hiciera pensar a la gente que era difícil de  predecir y  entender,  solamente mostraba su ingenio y astucia. Lawrence saco su mano del compartimiento de mercancías, para mostrar que estaba dispuesto a aceptar a Horo. Aunque la mano de Horo fuera pequeña, aun así era muy cálida.

"¡Vamos a dejarlo así por ahora! va a llover pronto; será mejor que nos demos prisa y salgamos."

"Que...... ¡¿por qué no lo dijiste antes?!"

Lawrence gritó fuerte, causando que el caballo relinchara debido a la sorpresa. Lawrence recordó que no había indicios de que iba a llover la tarde antes, pero ahora cuando levantó su cabeza para mirar, de verdad había nubes delgadas que cubrían el cielo. Horo miraba desde el costado los preparativos nerviosos de Lawrence para salir, y comenzó a reírse a carcajadas. Todavía se reía mientras saltaba ágilmente hacia el compartimiento de mercancías, y rápidamente arregló el montón de pieles desordenadas y los cubrió con la manta. Era claro que ella era mucho más capaz que un aprendiz que recién empezara.

"El río no está de buen humor, es más apropiado si nos movemos un poco más lejos"

Lawrence llamó a su caballo, guardó la cubeta de agua, y después se sentó en el asiento     del conductor, y tomo las riendas, Horo también saltó del compartimiento de mercancía. Originalmente el aparentemente espacioso asiento del conductor para una sola persona, ahora estaba con dos personas sobre él, lo cual lo hacía muy estrecho. Pero, por otra parte, ellos podrían calentarse el uno al otro y evitar el frío.

Después del relincho del caballo, los dos viajeros intrigantes lo imitaron, y partieron.

Creditos de la traduccion: Lanove



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