[Cap 1] Amaterasu wa Kaku Katariki

Amaterasu Wa Kaku Katariki

NOVELA

Sinopsis: En la actual Japón, Tokio...La luz de la capital imperial―― Delante del entrevistador de América, la joven diosa Amaterasu habló. "Bueno entonces, hablemos de él." Nuestra historia tiene lugar en el antiguo Japón, durante las edad oscuras del siglo IV―― En una época en la que los misterios y las concepciones todavía no han sido compuestas en leyendas. Esta es la historia del primer samurai, quien comenzó la fundación de este país. La invasión de Yamatai, dioses de tierras extranjeras, espíritus extraños y personas que viven al margen del dominio




Generos:Fantasia

Capitulo 1 - Danza de Honaku




Hubo una isla en los primeros siglos conocida como Japón, la tierra de los dioses. Era una isla pequeña y aislada, situada al este del extenso continente euroasiático. Para el resto de la tierra, era conocido como el borde del mundo.

-En esta tierra todavía incivilizada, las disputas entre los muchos reinos llevaron a la expansión de la guerra y la destrucción.

Pero había uno que se destacaba del resto.

Siguiendo a los dioses que venían del otro lado del mar, este reino solitario creció en fuerza, protegido por las bendiciones de esos dioses. Rápidamente asimilaron las tierras del oeste, extendiendo su influencia por todas partes.

Fue el nacimiento no solo de otra familia noble, sino de la dinastía Junichi.

- El nombre del reino, transmitido a través de los años, fue Yamato.

El reino no se detuvo después de consumir las tierras del oeste. En cambio, volvieron su enfoque hacia el este, para que pudieran gobernar sobre toda la isla.

En el proceso, los Mikoto y Mononoke que vigilaban a las personas y las aldeas, fueron etiquetados colectivamente como kegai , es decir, como forasteros, y fueron, sin excepción, esparcidos, aplastados o quemados hasta las cenizas ...

Esto fue una vez antes en el tiempo, en la era de los mitos.

El hombre temía a los dioses, y a la oscuridad... fue una época en la que era como un niño perdido, temblando de miedo e ignorancia.

Fue antes de que la llama de la civilización se extendiera por la tierra; antes de que los misterios extraños y las visiones fantásticas fueran vistas como nada más que fantasía infantil.

--Mahito.

Apareció como un cometa golpeando la tierra y, a través de él, extendió el Código. Más tarde, su nombre sería elogiado como Takemikazuchi, el dios de las espadas y los relámpagos, el primer << Samurai >> - y recibiría los títulos " Asesino de Magatsukami, Dios del Desastre " y " El niño que mueve el sol ", aunque hoy también se lo conoce como Litraductor1, lo imposible hecho posible. En este momento, era un vagabundo sin patria, un vagabundo que encontró su camino en el gran flujo de la historia. (N/Shirou ni pta idea creo que el significado es lo siguiente en la oración :u )

El primero y el último de nuestros emperadores.

Sin embargo, nuestra historia se desarrolla antes de ser llamado "héroe”.

- Estaba en una situación desesperada, o debería haber sido. Después de todo, seis hombres de cuerpo grueso lo tenían rodeado.

Además, estos no eran tus campesinos ordinarios. Todos llevaban cascos de hierro a juego y una coraza Tankō , y sostenían una espada de hierro o una lanza hoko : en esta época y país, la armadura de hierro que llevaban era muy valiosa. No importa cómo lo mires, no se parecían en nada a rufianes o bárbaros, sino más bien a soldados bien remunerados.

- Ahora, en cuanto a el que habían rodeado...

Era un hombre joven con un aire indescriptible de rareza sobre él. Su cabello largo y oscuro estaba recogido y atado firmemente detrás de él, atado con una cinta decorativa de colores brillantes. Su cuerpo era pequeño y delgado, que combinaba con sus atractivas facciones. Uno incluso podría confundirlo con una chica.

Su ropa estaba teñida de un azul profundo, los dos pliegues de los cuales se encontraron en su frente y estaban sostenidos allí con una banda. Su apariencia era refinada y elegante; un fuerte contraste con los mocasines de cuero enlodados y las protecciones para las piernas que llevaba.

Pero lo más notable era que: estaba desarmado. Bueno, llevaba un pequeño cuchillo apenas útil para cortar madera; no era algo que pudieras llamar un arma.

--Aun así. Fueron los soldados que lo rodeaban quienes estaban tensos. Por el contrario, el joven se puso de pie de manera muy tranquila. Suspiró pesadamente, expresando sin palabras cuán doloroso era esto para él.

"Entonces, ¿podría pedirles a todos que me dejen? - Aunque supongo que es demasiado tarde, ¿eh?

El sol de primavera se sumergía bajo el horizonte y los alrededores fueron tapados por el crepúsculo.

La voz del chico resonaba a través del silencio que provenía de la ausencia de algo vivo, ya fuera hombre o bestia.

"Solo soy un viajero, ¿y no puedo recordar haber hecho algo que valga la pena para ser rodeado? Creo que sería mejor si nos olvidamos el uno del otro”.

Ante eso, uno de los soldados gritó, enfurecido.

"¡¿De qué estás hablando sin respeto por tus superiores...?"

"Bueno, atacaste primero".

El chico frunció el ceño en respuesta, antes de asentir con la cabeza hacia sus pies.

"Me hice cargo de este tipo sin matarlo, deberías estar agradecido".

- Hubo un hombre colapsado en el suelo. Estaba armado de hierro, al igual que los demás, un soldado. La forma en que yacía parecía indicar que el joven era el responsable.

"¡Cállate!"

Junto con el grito enojado, cada soldado tomó una posición de combate. Sus hojas desenfundadas brillaban ominosamente a la luz del sol poniente.

El chico entrecerró la mirada.

"Si estás planeando llevar esto más allá, entonces no te irás de aquí con vida", dijo, como advertencia. Hablaba con calma, como si no le preocupara en lo más mínimo. Pero los soldados solo aumentaron su cautela, negándose a detenerse. Lentamente, la red circundante que sus cuerpos formaron comenzó a cerrarse. Estaba claro que lo harían. No importa lo desconcertante que pueda ser su oponente, seis hombres contra un muchacho desarmado no los dejarían en paz si escapaba.

No fue tan difícil de entender. Después de todo, los dioses siempre estaban mirando, incluso si las personas no lo estaban. El chico indicó fuertemente.

"Bien entonces. --pero recuerda esto; todos hicieron su propia elección, y este es el resultado”.

En el momento siguiente, los seis soldados se precipitaron hacia el joven. No hubo indecisión o misericordia; fue un ataque lleno de nada más que la intención de matar al que estaba delante de ellos.

Sin embargo.

"¿Guhh ...?"

El extraño grito vino de sus propias filas. Una lanza empujando hacia él, el joven se había apartado, esquivando. - Al mismo tiempo, el soldado que había hecho la estocada cayó inconsciente, agarrándose la garganta, y ya no se movió.

Esto fue seguido por otro soldado que balanceaba su espada desde atrás. Pero, como si el joven tuviera ojos en la parte posterior de la cabeza, evitó el ataque con el menor movimiento. En el instante siguiente, el soldado se estrelló de cabeza contra el suelo.

¡Crack! Hubo el sonido de huesos rompiéndose.

"¿Qu..--?"

Sorprendidos, los soldados restantes se detuvieron.

Para sus ojos, solo habían visto al chico hacerse a un lado, y levantar la mano.

Pero de alguna manera, a uno de ellos le aplastaron la tráquea, a otro lo dejaron a un lado, y ambos ya no respiraban.

"¡¿B-brujería ?!"

"¡No, definitivamente es un Mononoke!"

"¡Idiota, no digas algo tan espeluznante!"

De mal humor, el chico murmuró suavemente en respuesta,

"Soy humano, ya sabes. Solo una persona común y corriente".

"¡Cállate! ¡Fingiendo ser humano...! "Gritó uno de los soldados, su voz se elevó hasta un tono febril (impaciente o ansioso).

Para ellos, la fuerza era algo simple. Era del tamaño del cuerpo y de los brazos, de lo pesadas y afiladas que eran las armas y de lo grandiosa que era la armadura.

Que ellos, quienes fueron bendecidos con todo esto, fueran impotentes contra un joven desarmado, ¡no había absolutamente ninguna manera que pasara! Nunca podrían reconocerlo.

"Uwaa-ah !!"

El soldado que sostenía una espada de hierro entró cargando con la espada hacia el joven.

Sin embargo.


"--Tomaré eso."

Para cuando el soldado se giró, su espada ya estaba en la mano del chico. Había perdido su espada, el momento después de darse cuenta de esto, un solo corte envió su cabeza al cielo.

Su cuerpo, salpicado de sangre, cayó pesadamente al suelo.

Al verlo, los tres soldados restantes contuvieron la respiración al mismo tiempo.

El joven permaneció en silencio frente al cadáver de su compañero, que había caído como postrado, con una mezcla de sangre alrededor.

Era inevitable que les pareciera una bestia aterradora.

Se estremecieron involuntariamente al darse cuenta de lo terrible que había sido su error... pero ya era demasiado tarde. El chico dio un paso adelante.

"¡T... tú...!"

“… ¡Monstruo!"

Dos de los soldados restantes alzaron sus voces al unísono, como para fortalecer su resolución, antes de atacar. --Dos flashes, y ambos fueron cortados.

"Ah ah-!"

Solo quedaba uno ahora. El soldado comenzó a temblar, después de presenciar cuán rápido habían matado a sus cinco compañeros. Dejando caer su lanza, llamó rápidamente al joven que se acercaba.

"¡E-espera! Por favor no lo hagas, para! "

"Ya te lo dije, ¿no es así?"

En respuesta a las súplicas del soldado, la voz del joven no tenía emoción.

"¿Que no te irás de aquí con vida verdad?"

"Hii --- ¡ah!"
Hubo un destello de plata, y los alrededores se tiñeron de rojo.

Todo lo que quedaba era la hierba, las hojas y la tierra, teñida de rojo por los siete cadáveres. Terminando con el soldado que ya había quedado inconsciente, el joven dejó escapar un profundo suspiro.
"En serio, me hace las cosas difíciles".

Quejándose, quitó la espada y la vaina del cadáver cuya espada sostenía, y después de limpiar la sangre de la cuchilla, la envainó y se la ajustó alrededor de la cadera. Fue un robo, pero no habría castigo.




Luego, el joven buscó entre las pertenencias del soldado muerto. Incluso sin hacerlo, tenía una idea de la identidad del grupo.

"Soldados de Yamato ... si no me equivoco".

Yelmos, espadas y lanzas idénticos. Además, todos estaban hechos de hierro, por lo que no había forma de confundirlo. Solo los soldados de Yamato estaban bien armados, y también ayudaría a explicar por qué habían tratado de atacarlo sin provocación.

--Esta era la tierra de kegai , muy lejos de su capital hacia el oeste . Para Yamato, que trabaja para subyugar las tierras al este, los viajeros en esta área serían vistos como nada más que enemigos.

"Qué molestia ese grupo, ¿eh?"

Mientras murmuraba para sí mismo, sus manos sacaron algo de los suministros. Era una pieza cuidadosamente doblada de tela lisa y sedosa. Desplegando la tela, vio montañas, lagos y ríos grabados con tinta, que recuerda a su entorno actual.

- Era un mapa.

Continuando con la revisión de los suministros, se enteró de que estos soldados también habían llevado un pincel, así como varios botes de tinta de bambú.

"Hmmm ..."

Hablando en voz baja, el joven comenzó a pensar.

Él solo había encontrado a estos soldados por casualidad. Todavía viajando, y con el sol empezando a ponerse, había querido encontrar un lugar para acampar. Fue entonces cuando se encontró con los soldados.

- Ahora bien, ¿qué habían estado haciendo?

Esta era la tierra de kegai , muy lejos de su capital. Estaban completamente blindados en hierro y empuñaban armas de hierro. Además del mapa y los implementos de escritura, no tenían mucho más de interés.

--En ese caso.

"¿Una partida de exploración, o tal vez la vanguardia de una fuerza más grande? Algo así, supongo”.

En cualquier caso, significaría que la fuerza principal de Yamato no debería estar muy lejos. Como él no notó ninguna señal de una gran fuerza en movimiento, probablemente ya no había más grupos al acecho cerca, pero aun así...

Al mirar el mapa, no pudo ver ninguna marca que pudiera representar el campamento principal. Sin embargo, teniendo en cuenta cómo se dibujó el mapa, dedujo que estos soldados habían llegado desde el noroeste. Si es así, entonces en todas partes al este de aquí debe estar en blanco--

Excepto, que no fue así. En cambio, se escribió una sola palabra.

- Demonio.

"No se puede evitar entonces. Será mejor que me dé prisa”.

Si se tomaba demasiado tiempo aquí, había una gran posibilidad de que se enfrentara a más soldados de Yamato lo suficientemente pronto. No es que tuviera miedo de eso... pero si podía evitar cosas problemáticas, era mucho mejor.

Con la mente clara, el joven dobló el mapa, asignando los detalles a su memoria. Esto en sí mismo fue un gran hallazgo. También decidió tomar el útil pincel y tintero. Si se los abrochaba a la cintura, podía cargarlos a los dos y escribir cada vez que le apetecía. No tenía idea de qué artesano los había hecho, pero eran cosas muy agradables.

"Jaja…"

--El joven estaba contento de haber podido obtener algo tan maravilloso. Era mucho más valioso que la espada de hierro. Comenzó a tararear una canción, lo levanto y se llevó el paquete, y comenzó a caminar.

Comparado con el oeste, dominado por Yamato, el este era el hogar de todo tipo de bestias demoníacas. Si bien obviamente había perros salvajes y osos, el terrorífico mononoke también se asentó en toda la tierra.

Aunque el sol estaba a punto de ponerse, siguió por un camino apenas transitable que atravesaba las tierras infestadas de demonios, y procedió a escalar una montaña precaria. No había incertidumbre en su equilibrio, no había indecisión. Sin doblarse ni girar, ni retroceder.
- Continuó con una determinación terca.

Este joven, cuyo nombre nadie conocía, hacia dónde se dirigía y qué será de él después... eran cosas aún desconocidas. Solo el nombre antiguo de la tierra sobre la montaña que intentaba cruzar era conocido.

La tierra habitada por Demonios --Hakoné.

Agradecimientos a https://tynkerd.wordpress.com/2017/10/14/interview-with-amaterasu/ por la traducción al inglés

Traducido y corregido por Shirou Senpai



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